¿Buscas información sobre Residencias caninas? Aquí tienes la respuesta.

Residencias caninas



residencias caninasLas residencias caninas tienen como principal función el cuidado y mantenimiento de un animal durante el período que el propietario del mismo requiera.

¡¡Oye Juan!!… tú que viajas mucho… ¿me podrías recomendar algún hotel “majo” en Villagarcía de Arosa?… es que tengo que ir a ver a unos clientes nuevos y no tengo ni idea de dónde puedo dormir… ¡¡ya sabes, bueno, bonito y barato!!. Juan, un auténtico “trotamundos”, le recomendó un hotel familiar a su amigo Antonio; un establecimiento correcto, limpio, buena comida… y cuál fue su sorpresa… cuando su amigo llegó de su viaje de negocios: ¡¡Hombre Juan, tenía ganas de verte…!!, ¡¡vaya “cutrez” de hotel…!!, eso es una fonda de mala muerte… cómo me recomiendas ese sitio… ¡¡parece mentira que no me conozcas!!.

¡¡Perdone…!!… ¿me podría recomendar una buena residencia para mi Chihuahua?… ¡¡Cuantas veces me han podido hacer esta pregunta…!!, ¿cientos?, ¿miles?… ¡¡no lo sé!!…

Es muy complicado recomendar una buena residencia… a mí me puede parecer estupenda, tener muy buenas referencias de muchos clientes… pero… puede que al señor o a la señora en cuestión aquello le parezca poco menos que un cubo de basura y un centro de maltrato a los animales… ¡¡para gustos… colores!!

Todas las residencias caninas deben cumplir con una serie de condiciones antes, durante y después de su creación.

Una buena residencia debe exigirnos que el animal esté vacunado y desparasitado (cartilla en regla), identificado, si así lo indica la normativa de la Comunidad Autónoma en la que esté la residencia, nos deben consultar el tipo de alimento que consume el animal, su carácter… ¡¡vamos!!, nos tienen que pedir y exigir muchas cosas…

Yo particularmente desconfiaría de aquella residencia que no me pusiera el más mínimo problema a la hora de recoger a mi perro.

También es bueno tener muy presente que el animal jamás estará en la residencia como con nosotros… muchos se sorprenden de que el animal haya adelgazado durante su estancia vacacional… ¿se extrañan?… ¿cómo se quedaría el propietario si le dejaran en un hotel desconocido, en un país extraño y rodeado de gente “rara” que le ofrece su alimento?… más de uno en las mismas circunstancias que el animal llegaría a casa atándose los pantalones con cuerdas.

Por desgracia, durante la estancia en la residencia, el animal puede enfermar o sufrir un accidente… es posible que sea por negligencia de los propietarios del negocio… pero también es posible que la enfermedad o el desgraciado suceso surja porque “tenía que suceder”… En ese momento el propietario reniega de su suerte, “despotrica” contra la residencia y contra todos los familiares de los que allí trabajan… es lógico, aunque deberíamos pensar si ese problema, esa enfermedad o ese accidente no le podía haber pasado de igual forma con nosotros…

Lo más recomendable antes de dejar a nuestro perro en una residencia es visitarla, ver cómo funcionan “en directo”, no fiarnos de recomendaciones ni de comentarios del parque… ir a verla.

Y nunca olvidemos que el perro jamás estará como en casa… puede estar perfectamente cuidado y atendido… pero jamás estará como con su familia.

Si te ha parecido interesante este artículos sobre las residencias caninas, te invitamos a que visites nuestra sección de perros.



Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *