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Las principales razones por las que tu gato maúlla



Como todos los animales, los gatos tienen su propia forma de comunicarse con nosotros y entre ellos mismos. Esto lo hacen con el maullido. Existen diversas razones por las que un gato puede maullar, ya que no siempre maúllan por el mismo motivo.

Si piensas que tienes un gato que maúlla mucho y no entiendes por qué, aquí puedes tener algunos de los principales motivos por los que lo hace.

Razones por las que un gato maúlla

  1. Echo de menos a mi mamá: De haberte traído al gato muy pequeño a casa, no es nada raro que los primeros días esté maullando, porque echará de menos a su mamá. Es recomendable que el gato tenga por lo menos dos meses antes de decidir llevártelo a casa, porque ya está destetado y es un poco más independiente. Si maúlla mucho, lo mejor es que lo tengas contigo o le coloques un reloj cerca, porque el tic tac le recordará un poco a su madre.
  2. Estoy en celo: Machos y hembras por igual maúllan cuando están en celo. Es algo que por norma general les pasa una o dos veces al año, aunque los machos están en celo durante todo el año hay en ciertos momentos donde lo tienen mucho más fuerte. La única solución para evitar sus maullidos es dejar que se apareen o castrarlos.
  3. Tengo hambre: Los gatos son animales mucho más glotones de lo que parecen. Si la comida que tienen en el comedero no es suficiente, o está muy seca, irán a buscarte para que les des algo más de comida y no pararán de maullar hasta que lo consigan.
  4. Esta comida no me gusta: Los felinos no son solo muy titismiquis con su higiene, también lo son con la comida. Se pueden aburrir de un tipo de comida y querrán que les des otra cosa. Por este motivo es bueno ir variando entre pienso y otros alimentos para gatos como latas, pero siempre evita darle cualquier tipo de comida de humano.
  5. Mi tierra está sucia: Aunque le quites las caquitas a diario, como mínimo cada tres días hay que cambiársela. A los gatos no les gusta la tierra sucia y si acuden a ella será porque no se aguantan más las ganas de hacerlo. Pero no dejarán de maullar hasta que les cambies la tierra.
  6. Hazme caso, por favor: Muchos creen que los gatos son animales muy dependientes y que no precisan de atención. Pero no es así. Los gatos son animales muy cariñosos, casi tanto como los perros, y les gusta mucho que los mimen y acaricien. Si se te acerca maullando, este puede ser el motivo. Porque no esté ronroneando no significa que no quiera que le hagas un poco de caso.
  7. Quiero jugar: Los gatos son tan juguetones como los perros. Les encantan que les tires cosas que suenan o jugar con cuerdas, hasta con punteros láser. Si de pequeño lo acostumbraste a jugar, no te extrañe nada de que de pronto se acerque a ti con un juguete o maúlle golpeando un juguete para captar tu atención.
  8. Tengo pupa: Aunque a ti te parezca que está bien, un gato puede maullar porque tenga dolor en alguna parte del cuerpo. Si ves que no cesan sus maullidos en unos pocos minutos, mételo en la gatera y llévalo al veterinario.
  9. Estoy enfadado: Más que un maullido suele ser como un estufido. Pero a veces maúllan porque están muy enfadados con sus amos o por alguna razón y quieren que se les deje en paz.
  10. Estoy muy estresado: Los gatos suelen estar estresados cuando se les lleva al veterinario o simplemente al meterlos en la gatera. No obstante, cuando se les corta su libertad para moverse por donde quieran, ya que son animales que les gusta poder caminar por todos lados, eso también les molesta mucho y los estresa.
  11. No me gusta quedarme solo: Si los acostumbras desde pequeños no tendrás este problema, pero si no los has habituado a estar solos, los gatos se pondrán delante de la puerta a maullar sin parar hasta que tú vuelvas, porque no les gusta para nada quedarse solos. Lo mismo ocurrirá sin están acostumbrados a estar en pareja, cuando los separes se pondrán a maullar.
  12. Ábreme la puerta: Que un gato se quede encerrado dentro de un armario no es para nada raro, de hecho es muy habitual pues les gusta cotillear. De modo que no parará de maullar hasta que lo saques. También les gusta que las puertas de las casas estén abiertas para moverse por donde quieran, así que si se para delante de una puerta, es mejor que la abras y se calmará.

Si tu gato maúlla es muy importante que no le grites. Ellos utilizan el maullido como medio de comunicación y si te ven enfadado cuando quieran comunicarse contigo se podrían asustar y tenerte mucho miedo.



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